Tenerife: Anaga vs Teide, ¿Cuál es mejor para senderismo?
Hice ambas rutas y esto es lo que nad
Llegué a Tenerife con la mochila llena de prejuicios If you want to try it, I recommend the Excursión Guiada Por El Parque Rural De Anaga.. Había pasado quince años guiando grupos por las bodegas del Duero, catando tañis de 30 años y discutiendo sobre la diferencia entre un LBV y un Vintage. Las Islas Canarias no eran mi territorio. Pero un amigo guía me retó: "Ven, camina conmigo. Te vas a callar la boca."
s a callar la boca."Así que una mañana de abril, con el Atlántico aún grisáceo, me planté en la costa norte de Tenerife para hacer la ruta de Anaga. El bosque de laurisilva, ese ecosistema subtropical que parece sacado de la era de los dinosaurios, me envolvió en cuestión de minutos. El sendero PR-TF 5, que va desde el mirador de Cruz del Carmen hasta el caserío de Taganana, serpentea entre árboles cubiertos de musgo, helechos gigantes y niebla que se cuela entre las ramas como si el bosque respirara. No se oía nada salvo el crujido de mis botas y, de vez en cuando, el canto de un pinzón azul. Durante dos horas no vi a nadie. Solo yo, la humedad y la sensación de estar en un mundo anterior al turismo.
La semana siguiente subí al Teide. Salí del Parque Nacional a las 7 de la mañana, cuando el sol empezaba a calentar las laderas de malpaís. Cogí el teleférico hasta La Rambleta, a 3.555 metros, y desde allí hice la ruta al Pico Viejo. El sendero de lava basáltica cruje bajo los pies, el viento silba constante y el paisaje es tan desolado que duele. Ves la isla entera: el mar nublado al norte, las montañas de La Gomera al oeste, y el cono del Teide coronado de nieve. Es la Tenerife que todos conocen por las fotos, pero que pocos experimentan en silencio.
¿Cuál es mejor? Depende de qué tipo de caminante seas. Y de lo que busques en una excursión.
Producto 1: La experiencia en Anaga
El Parque Rural de Anaga, en el extremo noreste de Tenerife, fue declarado Reserva de la Biosfera en 2015. Su bosque de laurisilva es un vestigio del Terciario, cuando el Mediterráneo era un mar de árboles. La ruta que hice, la circular desde Cruz del Carmen a Chinamada y Taganana, tiene unos 9 kilómetros y un desnivel de 400 metros. Es técnica, con tramos de piedra suelta y barro después de la lluvia, pero no exige experiencia en montaña. Lo que la hace especial es la atmósfera. La niebla no es un inconveniente: es parte del espectáculo. Cuando el sol rompe entre los árboles, el musgo brilla como si estuviera iluminado desde dentro.
Lo mejor: la soledad. En abril, me crucé con dos corredores, un fotógrafo y una pareja alemana. Eso fue todo. El bosque absorbe el sonido de tal manera que escuchas tu propio corazón. Lo peor: la señalización. Algunos postes de madera están caídos o cubiertos de vegetación. Perdí el rumbo dos veces y tuve que usar el GPS del móvil. Llevad mapa descargado, porque no hay cobertura en buena parte del recorrido.
El final en Taganana merece la pena. Un pueblo de casas blancas encajado entre montañas y mar, con una plaza donde sirven gofio escaldado y pescado salado. Comí en un pequeño restaurante llamado El Refugio, donde la dueña, una señora de 70 años llamada Doña Lola, me contó que su familia lleva cinco generaciones en el valle. "Antes no venía nadie", dijo. "Ahora vienen a caminar. Pero nosotros seguimos aquí."
Si te gusta la naturaleza densa, húmeda, casi mística, Anaga es tu sitio. No es para quien busca vistas panorámicas o cielos despejados. Es para quien quiere perderse en un bosque que parece un cuento.
Por qué el Teide casi me gana
El Parque Nacional del Teide es otra historia. Aquí no hay bosque ni musgo ni niebla amable. Hay roca, ceniza y un silencio tan absoluto que duele. La ruta al Pico Viejo, que parte desde el teleférico y bordea el cráter del volcán, tiene unos 5 kilómetros de ida y vuelta, con un desnivel moderado de 200 metros. Pero la altitud (por encima de los 3.500 metros) la convierte en una experiencia física. Cada paso cuesta. El viento te corta la cara. El sol, sin filtro de atmósfera, quema en minutos.
Lo que me ganó fue la geología. Caminar sobre lava solidificada, ver los tubos volcánicos, los conos adventicios, los colores que van del negro al ocre al rojo óxido. Es como estar en Marte, pero con el océano abajo. En un momento dado, me senté en una roca y me quedé mirando el horizonte durante veinte minutos. No pasaba nada. No había pájaros, ni insectos, ni movimiento. Solo el viento y la inmensidad.
Lo peor: el teleférico. Cuesta 38 euros ida y vuelta, y las colas en temporada alta pueden superar la hora. Además, la experiencia se siente un poco industrial. Hay megáfonos, anuncios, filas. Si puedes, sube andando desde el Refugio de Altavista (necesitas permiso del Parque Nacional) o madruga para coger el primer teleférico a las 9 de la mañana. Yo lo hice así y tuve el cráter casi para mí solo hasta las 11, cuando llegaron los primeros autobuses turísticos.
Producto 2: La experiencia en el Teide
El sendero al Pico Viejo es ideal para quienes buscan una caminata corta pero intensa, con recompensa visual máxima. No requiere técnica, pero sí condición física por la altitud. Lleva agua (más de la que crees necesitar), protección solar y capas: abajo hace calor, arriba el viento hiela. Yo llevaba una chaqueta cortavientos y una camiseta térmica, y aún así pasé frío en las zonas expuestas.
Si tienes tiempo, el permiso para subir al cono del Teide (Sendero Telesforo Bravo, requiere autorización gratuita del Parque Nacional) es la experiencia definitiva. La cumbre, a 3.718 metros, ofrece una vista de 360 grados que no olvidarás. Pero es exigente: dos horas de subida por pendiente de ceniza suelta, donde cada paso se hunde. Yo no lo hice por falta de tiempo, pero un compañero guía me dijo que es "como caminar sobre azúcar mojado".
El Teide es para quien busca grandeza, amplitud, una perspectiva de la isla que solo el cielo puede dar. No es para quien necesita sombra o compañía vegetal. Es para quien quiere sentirse pequeño.
El momento en que tomé mi decisión
Fue en la cima del Pico Viejo, con el viento silbando y el Atlántico extendiéndose hasta donde alcanzaba la vista. Me acordé de aquella mañana en el Cais da Ribeira de Oporto, a las 6 de la mañana, cuando el viejo del barco rabelo me dijo: "Cada mañana el río es diferente. Y cada mañana encuentro algo nuevo que amar." Allí, a 3.500 metros, entendí que no se trata de elegir el mejor paisaje, sino de encontrar el que te habla en ese momento.
Anaga me habló de paciencia, de lo pequeño, de lo que crece en la penumbra. El Teide me habló de inmensidad, de resistencia, de lo que sobrevive en la intemperie. Los dos son necesarios. Los dos son Tenerif.
Mi recomendación: si tienes solo un día en la isla, elige según tu estado de ánimo. Si necesitas calma, bosque, olor a tierra mojada, ve a Anaga. Si necesitas perspectiva, silencio absoluto, sentir el planeta bajo tus pies, ve al Teide. Si tienes dos días, haz ambos. Empieza con Anaga un día nublado (la niebla lo mejora) y sube al Teide al día siguiente, con el cielo despejado. Esa combinación te dará la Tenerife completa.
Para la excursión al Teide, recomiendo reservar un tour guiado de senderismo que incluya el permiso de cumbre y transporte. Los guías locales conocen los mejores horarios para evitar las multitudes. Para Anaga, esta excursión guiada por la laurisilva te lleva por los senderos menos transitados y termina con una comida en Taganana. Ambas opciones te ahorran la logística de alquilar coche y buscar aparcamiento.
Lo que me gustaría haber sabido antes de ir
- El clima cambia en cuestión de minutos. En Anaga, puedes empezar con sol y acabar empapado. Lleva chubasquero aunque el cielo esté despejado. En el Teide, el viento puede hacer que 20 grados se sientan como 5. Capas, siempre capas.
- El permiso para el Teide se agota rápido. La autorización gratuita para el sendero Telesforo Bravo (la cumbre) se publica con 60 días de antelación en la web del Parque Nacional. En temporada alta (julio-agosto), se agota en horas. Si no consigues permiso, el Pico Viejo es una alternativa excelente.
- El aparcamiento en Cruz del Carmen (Anaga) se llena a las 10 de la mañana. Llega antes o coge el guagua (autobús) desde La Laguna. Hay línea 076 que te deja en la entrada del parque.
- Las botas de montaña no son opcionales. En Anaga, el barro y la piedra suelta hacen que unas zapatillas de running sean peligrosas. En el Teide, la ceniza volcánica se mete en cualquier calzado que no sea cerrado. Invierte en un buen par.
- Lleva efectivo. En Taganana y otros caseríos de Anaga, muchos bares y restaurantes no aceptan tarjeta. El cajero más cercano está en La Laguna.
- El agua del grifo en Tenerife es segura, pero en las zonas altas del Teide sabe a mineral. Lleva tu propia botella reutilizable. Hay fuentes en la base del teleférico.
La mejor hora para cualquier ruta es a primera hora de la mañana. En Anaga, la luz del amanecer filtrándose entre los árboles es algo que no se olvida. En el Teide, las sombras largas sobre la lava crean un paisaje que parece de otro planeta. Y, como me enseñó aquel viejo del rabelo en Oporto, cada mañana el paisaje es diferente. Solo hay que estar allí para verlo.
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Preguntas frecuentes
¿Esta excursión es adecuada para principiantes?
La mayoría de las excursiones en este sitio son aptas para principiantes. Consulte la página de cada excursión para conocer los niveles de dificultad y los requisitos de forma física.
¿Cuál es la ruta de senderismo más fácil, Anaga o Teide?
Para un principiante, Anaga es más accesible. La ruta circular de Cruz del Carmen a Chinamada tiene unos 400 metros de desnivel y terreno irregular, pero no requiere experiencia técnica. El Teide, incluso en rutas cortas como el Pico Viejo, exige adaptación a la altitud (más de 3.500 metros) y resistencia al viento. Si nunca has caminado a esa altura, empieza por Anaga.
¿Necesito permiso para hacer senderismo en el Teide?
Solo si quieres subir al cono del Teide por el sendero Telesforo Bravo (la cumbre a 3.718 metros). El permiso es gratuito y se solicita en la web del Parque Nacional del Teide. Para el resto de senderos, como el Pico Viejo o la ruta de los Roques, no necesitas autorización. El teleférico tiene su propio ticket de acceso.
¿Qué época del año es mejor para caminar en Anaga?
Primavera (abril a junio) y otoño (octubre a noviembre). En verano, el calor y la humedad pueden hacer las rutas agotadoras, aunque el bosque de laurisilva mantiene temperaturas más frescas. En invierno, los senderos pueden estar embarrados y la niebla es más frecuente, pero el paisaje tiene un encanto especial. Evita los fines de semana de julio y agosto si buscas soledad.
¿Se puede hacer Anaga y Teide en el mismo día?
Técnicamente sí, pero no lo recomiendo. Son dos experiencias muy diferentes que merecen su propio tiempo. Anaga requiere medio día completo (4-5 horas de caminata más desplazamientos). El Teide también. Si intentas hacer ambos, acabarás corriendo y perdiéndote lo mejor de cada uno. Dedica un día a cada parqu.
¿Qué llevar para una excursión de un día en Tenerife?
Agua (al menos 1,5 litros por persona), protección solar, chubasquero, capas de ropa (camiseta térmica, chaqueta cortavientos), botas de montaña, mapa descargado o GPS, algo de comida (frutos secos, barritas), y efectivo para comer en los pueblos. En el Teide, añade gafas de sol y crema solar de alta protección: la radiación UV es intensa a 3.500 metros.
¿Hay transporte público para llegar a los senderos?
Sí, pero limitado. Para Anaga, la línea 076 de guagua (autobús) desde La Laguna te deja en Cruz del Carmen. Para el Teide, hay excursiones organizadas desde el sur de la isla, o puedes coger un taxi desde La Orotava hasta el teleférico. El coche de alquiler es la opción más flexible, especialmente para Anaga, donde las paradas de guagua son escasas.
Excursión guiada de senderismo por el Parque Nacional del Teide
Un tour de día completo con guía local que incluye transporte desde el sur de Tenerife, permiso de cumbre gestionado, y una ruta adaptada a tu nivel. El guía conoce los mejores horarios para evitar las multitudes del teleférico. El único inconveniente es que el grupo puede ser de hasta 12 personas, lo que reduce la sensación de soledad.
Reservar en Viator →Excursión guiada por el Parque Rural de Anaga
Una ruta de 4 horas por la laurisilva, desde Cruz del Carmen hasta Taganana, con un guía que explica la flora endémica y la historia del macizo. Incluye una parada para comer en un restaurante local (no incluido en el precio). Lo mejor: el grupo es pequeño (máximo 8 personas). Lo peor: no incluye recogida en hoteles del sur; el punto de encuentro es La Laguna.
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